jueves, 3 de mayo de 2018

SANGRE DE MUÉRDAGO / DOCE FUEGOS en SEVILLA; 2 DE MAYO (PABELLÓN SOLAR)



Pabellón Sølar se consolida como punta de lanza en la organización de conciertos de calidad y a contracorriente con un sold-out en toda regla. La abarrotada Capilla del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en Sevilla, bajo el testigo de un opresivo retablo cargado de pan de oro y residuos de la España negra de rancio abolengo, diezmos eclesiásticos y el yugo del perdón redentor de los pecados acoge impávida en su esencia aséptica a un variopinto público. Allí yo sentado con culo plano de las 3 horas de carretera, en grata armonía y conversación con gente que considero ya parte de mi vida, y con mis mitocondrias haciendo palmas por la alegría de respirar otros aires que no sean los estancados y sépticos efluvios de la putrescente Málaga, cada vez más hermética en lo cultural en ese decadente proceso de gentrificación que inevitablemente se asemeja ya a una suerte de hormiguero de tapas, cervezas y supuestas especialidades culinarias. 

El evento transcurrió lleno de contrastes. Contrastes por varias razones que paso a explicar a continuación. No se me pasa por alto que los lugares de poder tienen la acústica precisa y necesaria para disfrutar de cosas tan a priori rocambolescas como el humo de palo de santo y el paganísimo (precioso) altar pagano que SANGRE DE MUÉRDAGO puso como antesala a su presencia. No se me pasa por alto que DOCE FUEGOS estableció una íntima comunión espacio-temporal con otra realidad (abstracta) que ni es renacentista, barroca o futurista sino música del mundo y del hombre, y por contra está cargada de la electricidad estática de ritos ignotos que subyacen el lo más recóndito de la memoria.

Abriendo DOCE FUEGOS, naciente proyecto de MIGUEL PALOU, avatar necro incandescente del underground sevillano (hasta aquí puedo leer), y que me dejó absolutamente sobrecogido. Un perfecto y equilibrado balance entre lo acústico (violín clásico, percusión, cuenco tibetano...) y lo electrificado (violín eléctrico, mandolina electrificada...) aparea folk y drone en unas sábanas que acometen al oyente con la violencia contenida de unos SWANS o la cáustica mezcolanza étnica de JARBOE en "Mahakali" mezclados con BONG. Toques marciales de Neo Folk a lo CURRENT 93 o SOL INVICTUS pero mezclado todo con el matemático toque de la música de cámara. Tened en cuenta que estoy hablando de un sólo músico sobre el altar, que demostró una soltura encomiable desde las iniciales notas del cuenco tibetano hasta los agresivos toques Doom en en un épico crescendo que me puso los vellos de punta.


Curiosamente, no puedo quitarme de la cabeza que durante el camino de ida a Sevilla estuvimos hablando del ya fenecido proyecto MORPHEUS de FERNANDO MANCHADO que en sus tres maravillosos y olvidados discos ("Ouroboros", "Elohim" y "Babylon") transitaba (de forma más industrial eso sí) estos mismos pasadizos mentales avocados a inmensas cuevas ciclópeas erosionadas por mares de serotonina. Lo sacro no tiene por qué ser sinónimo de santidad pero sí de telurismo. Un enroque espiritual entre lo bíblico y lo ancestral y citando al propio artista, "cosmogonía atemporal, de ningún y cualquier lugar, aunque seguramente, de manera inconsciente e inevitable, esté en el Mediterráneo el foco de inspiración".


La verdad es que me quedé realmente de P(y)edra ayer. El enorme potencial de MIGUEL PALOU va a dar muchísimo de qué hablar y espero estar por aquí para contarlo. A lo solemne de las bases hay que unir la enorme fuerza contenida en una composición en cinco partes donde la boca es "La Puerta de la Luz" y el ano "La Puerta del Ruido"... entremedias otros mundos, más puertas, y la sensación de que he asistido a algo único e irrepetible.


SANGRE DE MUÉRDAGO no necesitan demasiada presentación. Gira andaluza entre Sevilla, Jerez y La Noche de los Candiles para presentar su último disco "Noite". Folk gallego que retrotrae a inmensos bosques antiguos como la noche de los tiempos, cargados de musgo, fuego y el penetrante aroma del palo de santo en un altar que presidía a las imponentes cuatro figuras de unos virtuosos músicos que optaron por un setlist bastante alejado del Neo Folk que podría atribuírsele a grupos de esta índole (véanse ÁRNICA, KELTIKA HISPANA y similares). La voz y guitarra de PABLO C. URSUSSON tiene ese tono y timbre característicos del Norte que suele dar ese aire tan particular tanto a los proyectos de metal extremo como a los más centrados en la World Music (el propio PABLO milita en los atmosféricos ANTLERS afincados en LEIPZIG).

Lo marcial se sustituye por una atmósfera étnica cargada de la influencia de DEAD CAN DANCE (sobre todo por la arpa céltica de ASIA KINDRED MOORE) o ARCANA en lo instrumental pero con la impronta de cierto hippismo verdoso que sólo se tornó más oscurantista en las dos ocasiones en que se usó la Zanfona y las percusiones tremebundas del Bodhrán de ERIK HEIMANSBERG (conocido por su proyecto de Black Metal COLDWORLD o participaciones en discos de IN GOWAN RING si no me equivoco).





Momentos de excelsa belleza que me retrotraen irremediablemente al fondo de catálogo de PRIKOSNOVÉNIE y CAPRICE, CHERCHE LUNE o ATARAXIA son inevitables, máxime con la presencia de ASIA MOORE en una sublime muestra de cómo tocar un arpa y no sonar meloso y aburrido. Siendo sincero, hubiera preferido un setlist algo más oscuro (tienen temas bastante más rocosos) no en vano en los momentos en que la Zanfona, la Nyckelharpa y el Bodhrán hacían actos de presencia, unidos al entorno tan particular de la Capilla y al humo del Palo de Santo, uno podía sentir el verdadero carácter mántrico, hipnótico y enaltecedor de los grandes SANGRE DE MUÉRDAGO.

Poco más que añadir. Pedir perdón por la baja calidad de las fotos pero el flash ni estaba permitido ni era cuestión de molestar a los músicos. Vuelta a casa extraña porque nos dejaron encerrados en el pseudo abandonado espacio de La Cartuja y tuvimos que hacer muestra de cómo se sobrevive en territorio hostil gracias a un excelente bocadillo de tortilla de papas y un rodeo monumental al recinto.




No hay comentarios:

Publicar un comentario